Ignorancia
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| Bruegel, La caída de Ícaro |
«Nada acontece a nadie que no sea por naturaleza capaz de soportar. A otro le pasa lo mismo y, por desconocer lo que le ha pasado, o por mostrar un gran espíritu, le planta cara y permanece sin envilecerse. ¡Es terrible que el desconocimiento y la complacencia sean más fuertes que la sabiduría!»
Marco Aurelio, Meditaciones



La ignorancia, se trata de un concepto que ha estado presente desde el inicio de los tiempos. En este fragmento de texto sacado de Meditaciones, Marco Aurelio ya habla sobre ella: se da a entender que la ignorancia supone algo “terrible” debido a la falta de conocimientos que conlleva. Todo lo que rodea a una persona, incluyendo aquello que influye en su vida, son actos de los que se debe hacer responsable y ante los cuales debe saber actuar (“Nada acontece a nadie que no sea por naturaleza capaz de soportar”). El verdadero problema surge cuando el individuo actúa siendo llevado por su ignorancia y, en ocasiones, con una actitud arrogante y juzgando sin un fundamento. El querer ser superior o simplemente el deseo de satisfacción es lo que condena este emperador y filósofo estoico (“es terrible que el desconocimiento y la complacencia sean más fuertes que la sabiduría”).
ResponderEliminarSegún Marco Aurelio, "nada acontece a nadie que no sea por naturaleza capaz de soportar", pues, cuando a otra persona le pasa lo mismo que eso que a nosotros nos parece tan terrible, por el hecho de ignorar lo que le pasa, no le afecta. Sin embargo, cuando somos plenamente conscientes de lo que nos está ocurriendo y del mal que nos supone, nos envilecemos ante la adversidad. Es por esto que el autor afirma (y expresa su descontento por ello) que el desconocimiento es más poderoso que la sabiduría, pues, en ocasiones, si desconocemos lo que nos pasa somos más fuertes a la hora de sobrellevar el problema.
ResponderEliminarLa primera idea que Marco Aurelio nos transmite con este fragmento es que "nada acontece a nadie que no sea por naturaleza capaz soportar", es decir, que todo los obstáculos que se nos aparecen en nuestras vidas, somos capaces de superarlos y resolverlos sin dificultades. A su vez hay diferentes formas de afrontarlos: por un lado, están lo que ignoran y pasan sin saber porqué ocurren ni preocuparse por resolverlos, es decir, valiéndonos de la ignorancia; o por otro lado, aquellos que se valen del conocimiento para buscarles justificación.
ResponderEliminarAdemás Marco Aurelio destaca que es mayoritaria la gente que ignora y prefiere desconocer.
Si bien somos quien de soportar todo aquello que nos acontece, la depresión y la ansiedad serían tal vez solamente un truco de psicólogos y psiquiatras para hacernos creer que algo no está bien en nuestra mente. Si todo aquello que nos ocurre fuera superable, no existiría la tristeza, la añoranza, los traumas...
ResponderEliminarSuperar los obstáculos que se nos imponen no es más que fruto de las experiencias que adquirimos a lo largo de la vida. Nuestros recuerdos, nuestros errores. Durante toda la vida tratamos de forjar un carácter con el que superar las adversidades, pero algunos se quedan atrás. No todo lo que nos ocurre es superable. No tenemos la misma capacidad de reacción, ni valentía, ni si quiera la misma voluntad de afrontar los problemas.
Lo más sabio no es siempre afrontar los problemas cuando se imponen, sino esperar a que las aguas vuelvan a su cauce.
La ignorancia es un estado de felicidad, ya que cuando eres más pequeño eres menos consciente de la realidad y sin embargo eres más feliz.
ResponderEliminarEl sabio para llegar a serlo tiene que prepararse, estudiar y cuanto más sabe uno, más interrogantes se plantea, más dudas, lo cual le lleva a un estado de inquietud que quizás no le deje ser feliz.
El ignorante, es feliz en su situación, no busca superarse, y sus aspiraciones serán menores, por lo que el fracaso será menor.
Aforismo asaz personal, demasiado visceral para un estoico.
ResponderEliminarSemeja una pérdida del control interno de sus propias emociones. Pierde su virtud y razón en favor de una queja, sin embargo parece ser producto de una lucha interna muy prolongada, casi de una crisis moral.
Crítica de la abulia y la ignorancia como lastre inamovible de la sociedad.